5.09.2009

Gracias,

...porque fuiste el que lograste arrancarme de las garras de la oscuridad. Porque sin tí, tal vez hubiera seguido en la más absoluta ceguera, inocencia negativa, durante un tiempo que hubiera resultado demasiado.

Apareciste como aparecen todas las cosas extraordinarias de la vida, sin esperarlas, sin grandes presentaciones, como si fueras uno más, uno que pasaría tan rápido como cualquier otro, pero te frenaste, me miraste con esos ojos que aún hoy, con todo lo que ha cambiado, me siguen penetrando de una manera casi violenta.

Y me besaste. Me obligaste a abrir las compuertas, aunque sólo fuera para lograr colarte dentro antes de que se volviesen a cerrar, y como una pequeña carcoma, fuiste acabando con todas mis barreras desde dentro. Creo, que casi sin darte cuenta.

A tí te debo la felicidad que llegó después de que me partieras el corazón; a tí te tengo que agradecer las mariposas en el estómago, que sólo fueron el aperitivo de la bandada de águilas reales que ocuparon su lugar cuando tú te las llevaste, a tí te agradezco el daño que me hiciste, y todo lo que lloré por tí.

Porque eras dulce, sensible, suave, tus caricias eran de tanteo, de cuidado infinito, y recuerdo que parabas cada vez que mi respiración cambiaba una milésima de segundo su cadencia. Y me mirabas, me mirabas mucho, como queriendo descubrir en mis ojos el torbellino de ideas que se me pasaban por la cabeza en aquellos momentos...

Me regalaste tu cariño, tus besos, tus miradas, tus silencios, y por eso, por muy amargo que fuera el final, no está resultando fácil olvidarte. Y por eso, precisamente, es por lo que me esfuerzo tanto en hacerlo.

2 comentarios:

Any dijo...

Cuanto más te esfuerces, más imposible será.

"Ejercer el olvido por voluntad es imposible".

Biquiños, pequecha.

BeN-HuR dijo...

PRoXiMa aPeRTuRa

Diario de una becaria
Confesiones periodísticas

http://www.diariodeunabecariaenpracticas.blogspot.com/

1.VII.2009 / 09:00 h



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Un saludo desde CANTABRIA